TEGUISE PARTE III: MÁS ALLÁ DE LOS PALACIOS SEÑORIALES

En este tercer post sobre La Villa de Teguise, descubriremos juntos la zona más popular y religiosa de la ciudad.

Hoy empezamos esta visita virtual aprendiendo sobre

La molina de Teguise

En otro post del blog te hablé de los molinos y molinas de Lanzarote; como ves aquí en Teguise se encontraba una molina, que ha sido recientemente restaurada por el ayuntamiento. El lugar en el que se encuentra no es casual: al lado de la antigua mareta, a los pies de las montañas que protegen a Teguise de los alisios y muy cerca de la antigua cilla de la ciudad. Además de ser la capital de la isla, Teguise tuvo también un pasado agrícola, siendo un lugar donde se cultivaban los cereales que luego se molían en la molina y/o se guardaban en la cilla. La capacidad de almacenar agua con la que luego se regaban los campos de la zona, convertía Teguise en lugar perfecto para cultivar.

La molina de Teguise

Los cereales molidos daban a la población una harina que – en todas las islas – se conoce como GOFIO.

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Desde la molina seguimos nuestro recorrido, hasta llegar al TEATRO MUNICIPAL.

Se trata de un edificio construido en 1730 y que originariamente era una pequeña ermita de una sola nave, la Ermita del Espíritu Santo, de ahí el nombre de la calle en la que está situado el edificio. Su función como edificio religioso duró poco tiempo, ya que pasó a ser el primer hospital de la isla y luego una casa para huérfanos hasta que en 1825 se convirtió en el primer teatro de la provincia de Las Palmas. La última reforma fue del 1995, pero a dia de hoy ya no cumple con su función de teatro.

El teatro municipal se encuentra en la esquina de la calle Espiritu Santo con la calle Marques Herrera y Rojas. Desde aquí, si giras la vista hacia el norte verás la montaña Guanapay con el castillo de Santa Barbara en lo alto del volcán.

Fachada del teatro municipal

El agua venía almacenada en la antigua mareta y, desde ésta, se repartía entre la población. Dependiendo de la cantidad almacenada, era la administración que decidía si ese año, el agua era para el consumo de los vecinos o solamente para el campo y el ganado.

Al ser Lanzarote un señorío, los campesinos eran obligados a ceder el diezmo al clero. Es así que los frutos de los cultivos (sobre todo cereales) se guardaban en la cilla, un edificio que hoy es sede de una entidad bancaria, tras ser reformado bajo la supervisión de César Manrique. Además de la cilla de Teguise, había otras seis en toda la isla; hoy solamente quedan la de Teguise y de Tias – hoy el edificio de la ermita de San Antonio, también reformada bajo la supervisión de Manrique.

Publicado por MariaCG

Decía Saramago:Lanzarote no es mi tierra, pero es tierra mía. Hago mía esta frase.

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