UN AÑO DESPUÉS

¡Cómo pasa el tiempo! Hace un año estabamos viviendo los primeros días de confinamiento y estado de alarma. Empezábamos a conocer todo lo que rodea el dichoso bicho y se anulaban todos los viajes y planes. Y ahora, un año después, ¿ha cambiado algo?

Hay algun cambio, pero no estoy muy segura de que sea un cambio permanente (ojalá lo sea), ni si es un cambio suficiente.

Los viajes siguen estando en el aire, las reservas van y vienen y no aseguran nada. De repente, tras un anuncio de optimismo, los alojamientos ven incrementadas sus reservas y, semanas después, todo vuelve a cancelarse por una nueva ola. La incertidumbre es la verdadera protagonista de nuestras vidas.

Es cierto que las ganas de volver a hacer una maleta, planificar unas vacaciones y poderlas disfrutar no faltan. Incluso yo diría que van en aumento.

Lanzarote, como destino turístico, no es indiferente a todo esto. Hemos vivido con esperanza la llegada del verano, pensando que iba a haber un cierto milagro para luego vivir un bajón en el otoño e invierno.

A quienes trabajamos en el sector se nos está haciendo duro, pero resistimos (la mayoría por lo menos conseguimos sobrevivir y resistir). Una vez más, con la llegada de la Semana Santa, de la primavera y con el verano a la vuelta de la esquina, la esperanza vuelve a florecer. Pero, una vez más, seguimos en la incertidumbre.

La próxima Semana Santa podremos viajar entre islas, y desde paises extranjeros pueden también llegar turistas a Canarias, pero ¿quién sabe qué pasará realmente? Muchos paises europeos siguen con fuertes restricciones, y no permiten viajar si no por causas justificadas. Así que nos toca esperar y ver qué pasa.

Pero, siendo sincera, durante este año no he perdido el optimismo. Así que también hay que sacar algo positivo de todo esto. Y esto hay que buscarlo en las nuevas demandas de quienes nos visitan. Creo que todos, como viajeros y turistas, hemos cambiado nuestros hábitos.

¿Cómo ha cambiado el turista?

  • Los turistas buscan vivir experiencias, conocer de cerca el destino, sus costumbres y tradiciones más auténticas. El contacto con la gente local, hablar con ellos, escuchar anécdotas e historia, es algo que el “nuevo” turista busca cada vez más.
  • Se acabaron los viajes de masa. Por razones de seguridad (ésta por lo menos es mi impresión), los turistas buscan experiencias y actividades personalizadas, que puedan realizar dentro de su grupo burbuja, sin mezclarse con otros grupos.
  • Todos los turistas empiezan a tener cada vez más una mayor conciencia ambiental. Buscan experiencias sostenibles, quieren ayudar e interactuar con las comunidades locales, demandan actividades que tengan el menor impacto posible en el medioambiente.
  • El nuevo turista busca también la verdadera gastronomia local, y son fieles seguidores del slow food.

Y quiero quedarme con esto, que considero es lo más positivo de todo lo que ha pasado durante estos últimos meses.

Publicado por MariaCG

Decía Saramago:Lanzarote no es mi tierra, pero es tierra mía. Hago mía esta frase.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: